5 de marzo de 2009

Lo malo y lo bueno de la piratería musical

Taste the Rainbow por Liam HigginsPara responder a una pregunta que me surgió al cerrar mi nota anterior, sobre si estaría yo a favor de la piratería de CDs, diré que no y que sí, y aquí les digo por qué:

1. Lo malo: es ilegal. Mi negativa se debe a este pequeño gran detalle. Las leyes sobre derechos de autor defienden la potestad que sólo creadores y productores fonográficos tienen de copiar y autorizar copias de material contentivo de música. Ellos tienen derecho a recibir compensación por la explotación de sus obras, y la piratería viola ese principio.

2. Lo malo: baja calidad. Los CDs piratas se degradan mucho más rápidamente que los originales, pueden venir con defectos de copia y ser ilegibles, y casi ninguno viene con ese librito complementario que incluye todo lo que un verdadero fan considera digno de colección. Sin embargo...

3. Lo bueno: música económica. Lo más barato de un CD adquirido legalmente en una tienda, curiosamente, son las canciones; el resto del precio se va en arte y diseño, fabricación, comercialización, regalías e impuestos. Si lo único que puede importar para muchos no es más que la música en sí, que en el actual mundo digital no es más que cúmulos de codigo binario, ¿para qué pagar tanto por un montón de agujeritos en un pedazo de plástico? La música a precios más bajos llega a más gente, lo que me lleva a...

4. Lo bueno: posicionamiento. El consumo de música a través de copias no autorizadas ha sido un efectivísimo método de posicionamiento de artistas, ya sean famosos o desconocidos, de disqueras reconocidas o independientes. Mientras más gente llegue a conocer la música de alguien, surgirán más nuevos fans dispuestos a consumir discos originales, visitar sitios web oficiales y asistir a presentaciones en vivo, por ejemplo.

5. Lo bueno: adaptación y evolución. Aceptémoslo; es imposible detener el hábito de copiar y compartir canciones. Es una necesidad que hemos tenido siempre, desde que se hizo la primera grabación que se conoce. Ahora la tecnología lo facilita más que nunca y es completamente infructuoso el esfuerzo financiero que invierte la industria en campañas antipiratería y en nuevos sistemas de seguridad para evitar que la gente copie y cobre dinero por hacer el trabajo de copiar. Los CDs originales se van haciendo cada vez más caros, en parte para compensar niveles de ventas que van disminuyendo, y este fenómeno se debe no sólo al copiado ilegal, sino al intercambio de archivos mp3, a la invención del iPod, y al surgimiento de numerosos artistas independientes que ven como un fastidio eso de hacer CDs (porque es lo que se considera "profesional"), que ahora tienen muchísimo más control sobre la difusión de su música y que ven más beneficioso vender sus canciones a diferentes precios, desde el sencillo a un dólar en iTunes hasta una edición de lujo de DVD Audio que incluye material inédito, autógrafos y un mechón de pelo del cantante por el costo que sea.

Vuelvo a decirlo: el CD desaparecerá como formato para la distribución comercial de música (y, por ende, la piratería como se conoce hoy día). Mientras tanto, en vez de pelear con los piratas (por más razones válidas que se tengan), ¿por qué la industria formal no se sincera y vende discos económicos que igualmente paguen derechos de autor? Sería genial ver el nuevo CD de U2 en una "versión callejera oficial" sin librito, en un sobrecito de papel y con el título escrito a marcador. Sería de colección.
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Notas relacionadas:
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