29 de abril de 2009

Se buscan superhéroes

A través de Bloggers Unite, me había comprometido con la institución Heifer International a publicar hoy una nota para llamar la atención de mis lectores hacia el problema de la hambruna que afecta a mucha más gente de la que uno cree, gente que puede estar mucho más cerca de lo que uno piensa. Pero, tras pensar mucho sobre cómo enfocar el tema en este espacio, leer estadísticas y revisar el sitio de la OMS para sugerir acciones, caí en cuenta de que, una vez más, todo lleva a un principio básico necesario que aquí les pongo bien grandotote:

iniciativa

Las cifras pueden alarmar y las campañas informativas pueden abundar en los medios; podemos estar conscientes del asunto; pero nada nos moverá a hacer algo directo, real, efectivo al respecto si no hay en nosotros sensibilidad y una habitual generosidad. Siempre las causas serán las limitadas posibilidades para que algunos aprendan a autosuministrarse lo que necesitan, por un lado; y, por el otro, el que otros se hagan los locos frente al hecho de que consumen recursos en exceso y desperdician desmedidamente, y/o simplemente se les olvida lo que es compartir desinteresadamente.

Pero, OK, estamos al tanto, somos de gran corazón y hace falta hacer algo: ¿ahora qué?

Nos hace mal el cigarrillo y le prometemos al médico que nos vamos a cuidar después del susto que nos dio aquella taquicardia: ¿y ahora?

El joven está a punto de perder un semestre por una sola asignatura, pero se quiere graduar como lo tiene planeado: ¿qué viene?

Ya aceptaste que estás enamorada del vecino y te mueres por lanzarte a toda la aventura con el fulano: ¿qué le sigue a eso?

Sé hacer canciones y quiero inspirar con ellas a alguien aquí, en San José del Cabo, en Puerto San Julián y en Helgueras (a que no saben dónde quedan, jeje): ¿qué me falta para lograrlo?

A tu hijo no le entra la trigonometría, lo quieres ayudar, pero detestas las matemáticas: ¿qué pasa luego?

Pues, no esperamos a que otro lo resuelva. Nos metemos en la caseta telefónica, nos lanzamos por los tubos o damos vueltas con los brazos extendidos para transformarnos en superhéroes cotidianos y aplicar lo que nunca le falta a todo paladín. Sí, eso. Repitamos:

iniciativa

Muy bien. Hay niños desnutridos cerca que tienen su desarrollo comprometido: ¿ahora qué?
____________
Notas relacionadas:
luiserQuantcast

26 de abril de 2009

Son diez mil

En su libro Outliers: The Story of Success, Malcolm Gladwell dice que son necesarias al menos 10.000 horas de práctica para tener verdadero éxito en lo que hacemos. Es una curiosísima teoría que el autor respalda con casos concretos. Para mí, es sólo una manera científica de decir que cualquier talento exige un uso constante para desarrollarlo al punto en que lo hace merecedor de reconocimiento.

Y un factor importante para ello es el tiempo. Mientras más temprano comiences a practicar, más temprano llegarás a ese nivel. Este video muestra que hay quienes tienen la suerte de empezar antes. Si, en tu caso, crees que vas tarde, 10.000 horas pasan tan rápido como tú quieras.

____________
Notas relacionadas:
luiserQuantcast

21 de abril de 2009

El sufrimiento positivo

Si no me pasara nada triste, impactante, inesperado o aterrador, mi vida sería aburrida y no tendría nada que poner en canciones. Hasta los temas de amor tienen un poco de miedo y ansiedad en ellos; y las canciones optimistas no las necesitan precisamente aquellos con ánimo inagotable, sino los desesperanzados. Disfrutamos haciendo o escuchando una canción alegre simplemente porque hemos conocido la depresión. Ese contraste, ese ir y venir del blanco al negro, nos mantiene vivos emocionalmente y como creadores. Sin sufrimiento, no hay felicidad, no hay arte.

Y, para sufrir, sólo basta ser vulnerable, quebrantable. Yo escribo canciones porque soy débil con frecuencia. A veces me desanimo y escribo los versos que me curan. A veces la incertidumbre me agobia y una mezcla de ritmos me pueden enmarcar un himno de seguridad. A veces una decepción, una sorpresa o una frustración me lleva a cantar el mantra que luego me iré repitiendo. No crean que soy un perfecto practicante de lo que predico, pues son en realidad afirmaciones que mi alter ego me canta para sentirme fuerte cuando olvido mi fortaleza.

De eso me di cuenta hoy. Por más equilibrado que pueda yo ser, es mi vulnerabilidad, mi sensibilidad al caos, lo que siempre me vuelve creativo. Mi música es mi sufrimiento positivo; como dije antes, "ibuprofeno para el corazón".
____________
Notas relacionadas:
luiserQuantcast

18 de abril de 2009

El entusiasmo que revitaliza

Me encanta la docencia, y es algo que he podido practicar en temporadas desde joven. Sin duda, cualquier maestro o profesor me dará la razón cuando digo que las mejores satisfacciones que puede uno sentir ocurren cuando un pupilo con dificultades de aprendizaje progresa y crece antes sus ojos, o cuando alguien a quien enseña termina dándole una gran lección de vida.

Viví algo similar cuando tuve la bendición de guiar a un adolescente en su propósito de tocar mejor el sintetizador. Su aparente dificultad: distrofia muscular, una enfermedad que lo debilitaba mucho y lo tenía en silla de ruedas con arnés para poder mantenerse móvil. Su ánimo: la más contagiante alegría y el más inspirador entusiasmo por hacer realidad lo imposible. Este chico ya formaba parte de una banda musical y de un grupo de teatro en su escuela; me hablaba con emoción sobre los artistas que le gustaba escuchar y me reproducía alguna canción de moda con manos que parecían mucho más pesadas de lo que en realidad eran; tocaba las escalas de Hanon a 70 pulsos por minuto y juraba que me daría la sorpresa de tocarlas a 120. Y me la dio.

Hacer lo que nos da felicidad a pesar de los obstáculos, es vivir a plenitud. Tener control de lo que parece incontrolable ayuda a vivir a plenitud. La superación motiva a quienes nos rodean y ese jovencito me enseñó en ese momento que la ayuda nos llega más fácilmente cuando mostramos esa inspiración en lo que hacemos. Hay héroes y magia en todas partes, y eso inspira.

(Dedicado a mi amigo Pedro Bastidas)
____________
Notas relacionadas:
luiserQuantcast

9 de abril de 2009

Déjame en paz (Episodio 1)

El día en que, de pequeños, entendimos que no éramos el centro de atención, que había otros a quienes considerar y que había cosas que sólo se podían obtener negociando, nos volvimos políticos. Algunos crecieron para dedicarse profesionalmente a algo así, e incluso aspirar y ganarse el papel de presidente de una nación. Otros crecimos para sentir su influencia, condicionarla, y rechazarla si la vida nos la hace chiquita.

Cuando compuse Estimado Señor, una canción que incluí en mi primer disco Morfeo (más abajo hay un reproductor para que la escuchen), Carlos Andrés Pérez era presidente de Venezuela y mi parte política estaba muy sensibilizada. Cantar al respecto me serviría de terapia, pero en ese entonces preferí escribir una letra que fuese ambigua para evitar el rechazo de la disquera por ser un tema de protesta o reaccionario quizás. Luego Hugo Chávez, a su manera, protestó por mí, intentando cambiar todo a la fuerza, y una vez más recurrí al instrumento musical y a la hoja de papel para escribir ¿Dónde estoy?, otra tonada indirecta que nació esa vez sobre la ansiedad que provoca la desubicación en la vida y el cuestionamiento que surge cuando nos mueven el piso:

Siento que no estoy solo
Alguien despierta a mi lado
Muchos despiertan cansados
Y queda del día muy poco
Es que algo pasó anoche
Nos han cambiado el destino

Eso fue en 1992 (¡cómo vuelan los años!) y no volví a inspirarme en nada político, hasta ahora que encuentro el borrador de unos versos que me surgieron hace un tiempo. Siendo ahora un poco más maduro y menos preocupado por lo que dirá un directivo de disquera, y seguramente teniendo un mayor sentido de consideración --no sólo hacia quien piensa como yo, sino también hacia quien cree genuinamente en cosas distintas--, quiero terminar y grabar esta canción que llamaré tentativamente Déjame en paz. Aún no he pensado en nada musical para hacer el tema, pero al menos tengo muchas ganas de desahogarme y de expresar algo que otros me dicen de una manera que me cansa; y tengo unas cuantas palabras ya para comenzar:

Déjame en paz
Porque yo no te entiendo
Y ya me harté del desprecio
Deja en paz a mi gente con ganas
Deja en paz a mi gente con sueños...

Supongo que será como la segunda parte de Estimado Señor. Ya veremos. Les iré contando cómo se desarrolla la canción, así que no se pierdan el próximo episodio ;)


luiser
Quantcast
Creative Commons License
Déjame en paz by Luis Serrano is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 Unported License.
____________
Notas relacionadas:
luiserQuantcast
Related Posts with Thumbnails